Una marea de barcos extranjeros vuelve a poner en jaque la soberanía marítima.
Plataforma Continental, Argentina. — La presencia masiva de buques pesqueros extranjeros, encabezados por la flota de China, encendió las alertas en el Atlántico Sur. En las últimas semanas, cientos de embarcaciones comenzaron a concentrarse en el límite de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Argentina, una franja clave para la protección de los recursos marinos del país sudamericano.
De acuerdo con estimaciones oficiales, hacia finales de diciembre podrían reunirse cerca de 400 barcos, de los cuales alrededor de 360 serían de bandera china, una flota señalada desde hace años por su rol en la pesca ilegal y no regulada en aguas internacionales.
Operativos militares y detecciones dentro de aguas protegidas
Ante este escenario, la Armada Argentina activó la operación de vigilancia “Mare Nostrum VI”, destinada a monitorear movimientos sospechosos en la región. En lo que va del mes, el despliegue ya permitió detectar actividades de pesca ilegal dentro de la ZEE, una violación directa a la soberanía marítima.

Cientos de barcos chinos pescan otra vez frente a Argentina
Uno de los episodios más relevantes ocurrió el 4 de diciembre, cuando el patrullero oceánico ARA Almirante Storni, junto con una aeronave P-3 Orion, identificó a un buque extranjero operando dentro de aguas argentinas. El hecho fue notificado a las autoridades pesqueras para el inicio de acciones administrativas y legales.
La zafra del calamar y la presión sobre el ecosistema
El aumento de la flota coincide con el inicio de la zafra del calamar, un período de alta actividad que se extiende desde diciembre hasta mediados de 2026. Según la Armada, los buques llegan principalmente desde el Indo-Pacífico y zonas cercanas a Galápagos, atraídos por la abundancia del recurso.

La flota china lidera la actividad extractiva y organizaciones denuncian pesca ilegal
Aunque China lidera la concentración, también se detectó presencia de embarcaciones de España, Portugal, Rusia y Vanuatu, lo que convierte a la región en uno de los puntos de mayor presión pesquera del planeta. Especialistas advierten que esta explotación intensiva amenaza seriamente el equilibrio del ecosistema marino.
Denuncias por prospección ilegal y abusos a bordo
Organizaciones ambientalistas denunciaron que algunos barcos chinos realizan tareas de mapeo y prospección científica sin autorización, lo que podría implicar estudios sobre recursos biológicos, genéticos y geológicos de la plataforma continental argentina.

Un avión de prefectura sobrevuela un área de actividad de buques mayormente chinos
Uno de los casos señalados es el del pesquero Lu Qing Yuan Yu 205, acusado de ejecutar maniobras compatibles con exploración no autorizada frente a la provincia de Buenos Aires. La embarcación ya había sido vinculada a actividades similares en años anteriores.
A esto se suman graves denuncias de violaciones a los derechos humanos. Un informe de la Environmental Justice Foundation reveló que entre 2019 y 2024 la actividad pesquera china en la región creció un 85%, pese a la caída en las capturas. Testimonios de tripulantes asiáticos describen violencia, jornadas extremas, retención de salarios y muertes a bordo, además de prácticas ilegales como el aleteo de tiburones y la matanza de lobos marinos.
La concentración de esta flota extranjera vuelve a exponer la fragilidad de los controles en alta mar y refuerza el debate sobre la urgencia de proteger los recursos naturales frente a una presión pesquera cada vez más agresiva.




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