La presidenta aseguró que el paro convocado por empleados del Servicio de Administración Tributaria no afectará de forma significativa la operación ni los servicios del organismo.
La presidenta Claudia Sheinbaum restó importancia al paro de labores anunciado por trabajadores del Servicio de Administración Tributaria (SAT), quienes desde el 10 de octubre manifestaron su inconformidad con las condiciones laborales dentro del organismo.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria afirmó que el movimiento no representa una amenaza para el funcionamiento del SAT y que el número de empleados que se sumaron a la suspensión es reducido.
“Son pocos los trabajadores que están haciendo este planteamiento, pero se les está atendiendo a todos (…) no es algo que vaya a generar un problema grave”, declaró.
Sheinbaum añadió que el titular del SAT, Antonio Martínez Dagnino, y el secretario del Trabajo, Marath Bolaños López, mantienen comunicación directa con los empleados inconformes para atender sus demandas y resolver los conflictos por la vía institucional.
El paro, convocado de manera escalonada en distintas oficinas del país, busca presionar por mejoras salariales y condiciones laborales, así como una revisión de los contratos y procesos administrativos internos.
Hasta el momento, el SAT no ha emitido un reporte oficial sobre afectaciones en trámites o servicios digitales, aunque algunas oficinas en la Ciudad de México y estados como Jalisco y Veracruz registraron actividad limitada durante la semana.
“Lo importante es que se resuelva a través del diálogo. No se trata de un conflicto de gran magnitud, pero tenemos que escucharlos y garantizar que los servicios del SAT sigan funcionando con normalidad”, subrayó Sheinbaum.




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