El anuncio ruso llega en un momento clave de tensiones diplomáticas internacionales
Moscú, Rusia. — La tensión volvió a escalar este lunes luego de que el gobierno ruso afirmara haber tomado el control total de Pokrovsk, una ciudad considerada estratégica en el este de Ucrania. Sin embargo, Kyiv desestimó el anuncio y lo calificó como un intento más de Rusia para influir en el tablero político global.
Rusia presume un “avance decisivo”
El Kremlin aseguró que sus fuerzas consolidaron el control sobre Pokrovsk tras meses de combates intensos. De acuerdo con Dmitry Peskov, portavoz del gobierno ruso, el jefe del Estado Mayor, Valery Gerasimov, informó directamente al presidente Vladimir Putin sobre la supuesta victoria durante una visita a la línea del frente.

Lo que se sabe sobre la operación rusa para cercar Pokrovsk
Un video difundido por autoridades rusas muestra a soldados desplegando una bandera en una zona céntrica de la ciudad. Sin embargo, las autoridades ucranianas señalaron que ese sector ya llevaba tiempo bajo dominio ruso, y que la grabación busca reforzar la narrativa de un gran triunfo militar.
Ucrania acusa una maniobra para presionar negociaciones
Desde Kyiv, el director del Centro para Contrarrestar la Desinformación, Andriy Kovalenko, alertó que Rusia realizará “muchos intentos de presión en el frente acompañados de declaraciones ruidosas” en las próximas semanas.
Según Kovalenko, estos anuncios están dirigidos principalmente al público occidental y buscan elevar la presión diplomática justo cuando avanzan las conversaciones para buscar una salida negociada a la guerra.
El ejército ucraniano añadió que, “pese a la difícil situación”, sus unidades siguen conteniendo los ataques en Pokrovsk y sus alrededores.
Putin agradece a las tropas mientras crece la incertidumbre
El anuncio ruso ocurrió apenas un día después de que Putin visitara personalmente posiciones militares. Durante el encuentro, agradeció a los comandantes y soldados por sus “acciones exitosas” y afirmó que el avance en Pokrovsk podría abrir la puerta a “un progreso constante” hacia los objetivos militares del Kremlin.
Este clima de tensión coincide con reuniones de alto nivel entre funcionarios de Estados Unidos y Ucrania en Florida, así como con la inminente visita del enviado especial de Donald Trump, Steve Witkoff, a Moscú.
Por ahora, ni la caída de Pokrovsk ni la supuesta ventaja rusa han sido verificadas de manera independiente, y Ucrania mantiene que el anuncio forma parte de una estrategia política más que militar.




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